REFORMAS DE LA CSS AFECTARA AUN MAS A LAS MINORIAS ECONOMICA

La nueva Ley 17 de 2005 intuye momentos difíciles para la mayoría de los afro descendientes panameños que están en general en las capas económicamente más bajas de la sociedad.
Por lo menos con la Ley anterior, la jubilación representaba una tranquilidad económica en el crepúsculo de sus vidas.  Obtenerla aunque de poco ingreso, garantizaba que al final podrían entregar el cheque a un asilo e internarse en él hasta el final. Ahora cómo está estructurada la Ley, llegar a cumplir la cuota mínima se hace muy difícil y las posibilidades de obtener un cheque se aleja, lo que implica que no podrán tener la tranquilidad de un asilo, y los puentes y las zanjas han de convertirse en sus nuevos hogares. 
Algunos profesionales, especialmente las damas, que pasaron la mayoría de su adolescencia estudiando, se incorporaron al régimen tarde, pero por los estudios, los despidos y la familia, obtienen muy pocas cuotas antes de los 40 años.  Después tendrán que trabajar 20 o más años seguidos para completar la cuota mínima y cualquier interrupción por estudio, despido o familia,  incide fuertemente en sus futuro.
     Actualmente hay varios casos identificados y los mismos afectados ya comprenden que su futuro está cerrando en una indigencia segura. Inclusive, algunos que dificilmente obtuvieron la cuota mínima actual ven afectados sus futuro porque no llegaran a la edad mínima y de ninguna manera podran obtener las nuevas cuotas.
Aducen que la densidad de cuotas es el hacha que le está cercenando su futuro digno.
Hay una gran preocupación entre la clase pobre y los negros que sienten que nuevamente a los que le confiaron la administración del estado han fallado en sus criterios y están siendo traicionado nuevamente.