HOMENAJE A UN LUCHADOR

                                                  
     Nació el  3 de febrero de 1918 en Red Tank Zona del Canal de Panamá.  Fue educador, director de escuela, activista  sindicalista y dirigente sindical. En 1938 fue de los primeros egresados de la Escuela Normal de la Boca luego obtuvo una cátedra en ella, donde viendo la necesidad de agremiar a los educadores, fundó la asociación de maestros.  Años después fue nombrado director de la Escuela Primaria.

En el año de 1946 la Unión de Trabajadores Públicos de los Estados Unidos de Norteamérica, afiliada a la central del Congreso de Organizaciones Industriales (CIO), llegó a la Zona del Canal abriendo sus filas a los trabajadores del “rol de plata” bajo el estandarte del Local 713, UTPA-CIO.  Eso les cayó muy mal a los norteamericanos e iniciaron una campaña de desmérito y denigración. Gaskin se inscribió e inscribió su capítulo de educadores al Local 713, iniciando así su carrera sindical. Luego fue elegido tesorero y en elecciones posteriores ocupó la vicepresidencia.  El Local 713 bajo la dirección de Foster Bournes y Pascual Ampudia Mejía llevó a cabo una sostenida lucha contra la discriminación laboral en el territorio de la Zona del Canal con gran militancia y agresividad, cosa que no era del agrado de los administradores de la Zona del Canal y los sindicatos de trabajadores norteamericanos afiliados a la Central Labor Union Metal Trades Council.  En 1949 el Local fue  acusado de padecer de “tendencias comunistas y la administración del Canal canceló la carta de reconocimiento, resultando en la desaparición del pujante sindicato y la defenestración de los líderes Foster Bourne, Pascual Ampudia y otros.

A mediados de 1950 el Comité Organizador de Empleados Gubernamentales y Cívicos, afiliado al Congreso de Organizaciones Industriales en los Estados Unidos, estableció un nuevo sindicato para los trabajadores no norteamericano de las agencias federales norteamericanas y en julio de 1950 nació el Local 900, Sindicato de Trabajadores del Canal de Panamá;  Gaskin fue nombrado a la presidencia del nuevo gremio.

Siguiendo el programa de aspiraciones del extinto Local 713, Gaskin encabezó la lucha en búsqueda de la justicia laboral encontrándose con fuerte oposición tanto de la administración como los dirigentes norteamericanos de la CLU-MTC y la comunidad del “rol de oro.” Sin embargo, Gaskin no dio cuartel y su militancia inalterable demostró que había llegado para mejorar las condiciones deplorable y denigrante en que laboraba los no-norteamericano en la Zona del Canal.   La Embajada de los Estados Unidos de Norteamérica le otorgó una beca para viajar a los Estados Unidos, y él aprovechó para contactar a los altos funcionarios gubernamentales, dirigentes sindicales y otros personajes de buena voluntad vinculados a los movimientos reivindicativos y de derecho humano, para impulsar la eliminación de las nefastas prácticas laborales impuestas en el área.

Gaskin no midió sus palabras. Habló con toda claridad posible, apoyado por su intelectualidad y gran facilidad de expresión.  Cuando los informes de sus gestiones en el norte empezaron a llegar a Panamá los administradores del Canal no vieron con buenos ojos lo que estaba diciendo Gaskin y empezaron a amenazarlo con represalias en su trabajo.

Gaskin regresó de su gira el sábado y a las primeras horas de la mañana del domingo (día libre) el superintendente de las escuelas lo citó inmediatamente a su oficina para cuestionarlo sobre sus actividades en los Estados Unidos. Gaskin no sólo mantuvo su posición con firmeza, el día siguiente mandó un comunicado a la prensa panameña reiterando todo lo que había dicho en todas las esferas políticas y sindicales de la nación norteamericana.   Esa acción selló su futuro con la administración del Canal.

En el mes de octubre de 1950 Gaskin encabezó una delegación del Local 900 para entregar un Pliego de Aspiraciones de 16 puntos abarcando un programa completo de reivindicaciones a que aspiraba el Local 900 en representación de los empleados. Cinco meses después, en Marzo de 1951, el Gobernador Francis K. Newcomer envió una carta al presidente del Local 900 rechazando los 16 puntos y sostenía que las aspiraciones sindicales eran inaceptables y de una manera capciosa le hizo entender que esas demandas podrían tener resultados muy negativos y el Local 900 podría ser víctima de sus actos.

Gaskin respondió fortaleciendo el sindicato con miles de nuevos adherentes y regresó al gobernador con la firme determinación de seguir luchando hasta lograr los objetivos. Esa firmeza de criterio demostró que los trabajadores no-norteamericano estaban resueltos a luchar por las mejoras que se merecían por su aporte a la eficiencia y los logros económicos de la empresa.   Poco a poco la administración comenzó a crear cambios sustanciales y positivos.  Anularon el termino rol de plata y  rol de oro, y se logró el primer aumento general de salarios partir del 21 de abril de 1951 para todos los trabajadores  de las agencias federales, cosa que no se había visto nunca antes pues los ajustes salariales, que eran muy escasos para los no-norteamericano, se le otorgaba al trabajador individualmente en los distintos departamentos de cada agencia en base a las recomendaciones directa  de los jefes.

En la década de los años 50,  el presidente de Panamá, José Antonio Remón Cantera inició las negociaciones para un nuevo tratado, Gaskin en busca de reivindicaciones para el trabajador no-norteamericano en la Zona del Canal, apoyó las negociaciones y junto al preclaro George Westerman, organizó un encuentro masivo en el Estadio Nacional Juan Demóstenes Arosemena, para sorpresa de los dirigentes la asistencia fue apoteósica con más de 15,000 trabajadores, lo que representaba casi la totalidad de las personas que laboraban en la Zona del Canal.   En las gradas estaba el presidente de la República José Remón Cantera, su gabinete y varios representantes del cuerpo diplomático en  Panamá.  En un vibrante discurso vitoreado por todos los presentes, el  profesor Gaskin exigió “caridad no, pero justicia sí”.   Años después el presidente Remón dejo plasmada para la historia la frase: “ni millones, ni limosnas queremos justicia” frase que parecía tener su génesis en las palabras de Gaskin.  El tratado se dio pero el gobernador de la Zona del Canal cumplió su palabra, Gaskin fue defenestrado y sacado de la dirección de la escuela donde laboraba y trasladado a una ocupación donde no tenía mayor injerencia en la formación de carácter.  Fue mesero y bartender en el club de oficiales.

En la década del 60 se estableció la National Maritime Union  (NMU)  y Gaskin fue nombrado su representante y asesor de tiempo completo.  Prestó sus servicios con la NMU hasta su jubilación, pero en sendas ocasiones pronunciaba sus opiniones personales con relación a los temas del día en el campo laboral de la Zona del Canal y liderizaba luchas contra la administración canalera.   Hay documentos que indican que contraria a las aseveraciones de que el canal nunca fue cerrado, en la década de los años 70 por  varios días no transitó ningún barco por el Canal de Panamá a raíz de un paro laboral, un secreto bien guardado.

Gaskin durante 6 décadas participó en el movimiento obrero y su esfuerzo no fue en vano. Los altos salarios y previsiones sociales que ostentan los trabajadores de la hoy ACP tiene su génesis en esas luchas.  Hombres como Gaskin que sacrificaron todo sin miramiento ni reparos, motivados solo por el deseo de lograr mejores días para el trabajador que ha sacrificado tanto para esa gran obra: The Panama Canal. 

Él era una persona firme, de criterio formado,  bastante controversial pero muy independiente en sus pensamientos y declaraciones públicas.

  Publicó varios ensayos sobre la problemática laboral en periódicos y revistas tanto en Panamá como internacionalmente.  También publicó varios escritos sobre la vida del antillano anglo parlante negro en el Istmo de Panamá.   Su monografía en inglés “Blacks played significant role in improving life on the Istmus of Panama” fue preparada para la Panamanian West Indian Heritage Association Conference en 1983 y es un retrato de los logros de los antillanos en Panamá.

“La justicia tarda, pero llega”.  Después de años de imposición racista y dureza laboral en el área canalera, fue nombrado un gobernador que miraba con más comprensión el esfuerzo y los anhelos por una mejoría en las condiciones laborales.   En 1985,  D.P. McAuliffe, administrador de la Comisión del Canal de Panamá, refrendada por el presidente de los Estados Unidos de América Ronald Reagan, le otorgó la medalla de plata del Canal de Panamá por Servicio Público,  por sus años dedicados a servir la comunidad y en particular los empleados de la Agencia del Canal de Panamá.   Esa medalla fue un reconocimiento a la justa lucha de Gaskin y a todos los que le antecedieron en su clamor por la justicia y la igualdad en la Zona del Canal.   Solo falta que el gobierno panameño también reconozca el esfuerzo y lo épico de la lucha de los trabajadores antillanos  y sus hijos panameños desde las entrañas del régimen racista de la Zona del Canal y los eleven al sitial correspondiente en la historia de esta nación.

Edward Ashton Gaskin Stuart, era una persona de baja estatura física (5' 4'') pero de una estatura moral y de lucha, colosal.  Falleció el 10 de agosto de 2001 a los 83 años de edad y su ceniza fue esparcida al aire, un último grito despertador a su pueblo.

De William Sinclair
Edita para el internet por Anthony McLean H.


EDWARD ASHTON GASKIN STUART
EDWARD ASHTON GASKIN STUART
CARIDAD NO, JUSTICIA SI
www.etnianegrapanama.org
PRIMER EGRESADO DE LA ESCUELA NORMAL DE LA BOCA.

CREADOR DE LA ASOCIACION DE MAESTROS DE LA ZONA DEL CANAL

PRIMER PRESIDENTE DEL
LOCAL 900

ORGANIZO EL MITIN MAS GRANDE DE LOS TRABAJADORES DEL CANAL CON LA ASISTENCIA DEL PRESIDENTE
JOSE REMON CANTERA.