INVISIBILIZACION: Resultante de un
largo, proceso de estigmatización y alienación enajenante.

“Saben que no son Blancos
pero no les interesa saber
que son Negros”

Dr. Carlos Smith F.

La llamada conquista y colonización de América se alcanza con la muerte de miles de aborígenes y millones de negros, pero a eso no nunca se le ha llamado genocidio.  Así se dice, la extinción es para siempre, es así como algunas islas caribeñas solo tienen registros censales o en crónicas de quienes fueron sus aborígenes, porque no hay descendientes.

Todo grupo humano sometido, en un momento dado, pasa a la historia como inferior porque así lo consignan sus dominadores, que le hacen culto a la expresión “la historia la escriben los vencedores” y en la trata de esclavos, estos aparecen como seres inferiores al extremo que cual anticipado síndrome de Estocolmo llegan a rendirle culto a sus propietarios blancos, aceptando sus apellidos y renunciando obligado a ello a toda a su herencia cultural, a su dignidad, perdiendo su autoestima.

La dominación,  sometimiento y esclavización trajo consecuencias emocionales y psíquicas que se han prolongado hasta nuestros días.  Los mensajes de derrotados condujeron a muchos negros a un sentido de inferioridad y por consiguiente una baja autoestima acompañada de un pobre y desvalorizado concepto de sí mismo  llevados a que su raza y su etnia son tan despreciables que no existe.  Encuadrados en la dicotomía el ser y el existir, pareciera que llegó un momento en que eran seres pero como personas no existían, pues estaban seguros que no eran blancos  pero no les interesaba saber que eran negros, pues el ser negro no era timbre de orgullo en cambio todo lo negativo estaba asociado a lo negro (lista negra, humor negro, etc, etc)  Es por ello que las reivindicaciones en torno a la negritud parten por generar una elevación de la autoestima.  No es pocos los casos en que el negro se incorporó a las luchas independentistas en toda la América, pero sus descendientes poco o nada saben de sus actos heroicos y los libros de historia tienden a disminuirles u opacarlos dentro de los aportes a la historia de los respectivos países que los vieron nacer y que ellos sintieron como sus patrias.

Una cantidad importante de negros se hacen visibles en sus respectivas naciones a través de destacarse en la diversidad de actividades del quehacer humano de cada día, así tenemos los deportes, la música, el arte, las ciencias,  la cultura en general y en menor proporción en la política, participación del poder económico y el poder político, estos dos últimos renglones son de capital importancia para hacernos presentes en el orden económico político; aprendiendo a conocer y participar del rejuego de la lucha por el poder en igualdad de condiciones,  solo entonces podremos tener genuinos espacios y no estar a la espera de concesiones”, “puestecitos” y otros cargos públicos que se nos ofrezcan como reconocimiento a la etnia porque cuando cambia un determinado gobierno entonces esperan la gran promoción del clientelismo político electorero para ver qué nos toca luego de un proceso de adulación – adhesión a corrientes partidistas a quienes luego mendigamos un puesto o cuando no le dan un cargo a uno de nuestros líderes donde estos inician una profesión de fe por su partido y se distancian con mil excusas de sus electores o esa masa que un día  vio en ellos sus auténticos lideres para quedar estupefactos viendo como una enorme candado acalla las voces combativas y crean un ícono capaz de ser manipulado o puesto al servicio de los intereses de quienes los designaron y quedando un compromiso simbólico,   con su etnia,  por eso que la fuerza económica y política puede hacer que seamos genuinamente independientes y que podamos preservar raíces y seguir siendo 100% panameños.

Nuestro objetivo es: lograr un mejor auto concepto,  un gran sentido de pertenencia y dignidad, es decir, llegar a entender que no se es blanco pero interesarse y saber que orgullosamente se es negro y ello viene en la medida que sepamos de donde vinimos para así tener mediana claridad de hacia donde vamos.